Conectando 🔌


✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨

Hay una magia silenciosa en las pequeñas cosas, en esos instantes que se cuelan sin aviso, como el susurro del viento que no esperas sentir o el aroma de la lluvia que te encuentra desprevenido. Son diminutas grietas en el tiempo, tan sutiles que casi las pasas por alto, pero cuando te detienes a mirarlas, te das cuenta de que son lo que sostiene el mundo. No necesitan fanfarrias ni anuncios; simplemente suceden, y en su humildad reside su poder.


Piensa en cómo conoces a alguien, por ejemplo. No hay un plan trazado, no hay un reloj que te avise que ese momento cambiará algo en ti. Es un cruce de miradas, una palabra suelta, un gesto que no buscabas pero que de pronto encaja como si siempre hubiera estado ahí, esperando. Y en poco tiempo —un parpadeo en la eternidad— sientes que esa persona lleva años en tu vida, como si sus pasos hubieran caminado junto a los tuyos mucho antes de que se encontraran. No lo piensas, no lo fuerzas; simplemente ocurre, y esa naturalidad es lo que lo hace tan hermoso.


Es como si el universo, en su caos aparente, conspirara para regalarte esas conexiones. No las ves venir, pero cuando llegan, te llenan de una certeza cálida: que existen, que son reales, que están ahí. Y entonces, algo cambia. No necesitas tenerlo todo resuelto, no necesitas promesas grabadas en piedra. Te basta con saber que esa persona existe, que su luz está en el mundo y que, tal vez, justo ahora, puede ser para ti. Esa posibilidad, tan frágil y tan inmensa, te abraza el alma.





La felicidad que nace de ahí no es ruidosa ni ostentosa. Es un brillo quieto, un calor que se queda contigo incluso en los días grises. Porque las pequeñas cosas —un encuentro inesperado, una risa compartida, la certeza de que alguien está ahí— no necesitan ser grandes para ser eternas. Son hilos finos que tejen algo mucho mayor, algo que no siempre puedes nombrar pero que sientes en cada rincón de tu ser. Y así, sin darte cuenta, descubres que la vida, en sus detalles más pequeños, es más bella de lo que jamás imaginaste.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pudiste