Mi venganza



Al principio fui yo quien quiso que hubiese algo entre los dos, tu tenias roto el corazón y yo quería curartelo.

Mucho insistí creyendo que algún día te atreverías a ver en mi a la mujer, pero estaba cansada de que me llamaras amiga, así que deje que el tiempo decidiera.

Me arriesgue por ti y estuve en todas tus etapas de duelo colocando mi hombro como pañuelo, ¿te diste cuenta de eso alguna vez?

De un instante a otro deje de ser el cubo de hielo que siempre había sido y una flama en mi corazón siempre encendida me motivaba a tratarte con todo el amor del planeta; termine siendo un tarro de miel cuando había sido siempre un pedazo de hielo.

Me sentía invencible, creía que había encontrado a la persona ¿sabes? esa que ves en tu película romántica favorita y crees que no existe.

Nada me detuvo de seguir soñando contigo, ni siquiera tu trato amistoso hacia mi que siempre me recordaba que estaba en la friendzone, yo realmente me creía capaz de conquistarte.

Algunas noches te escuche llorar por otra persona, sintiendo mi pecho destrozado al oír los relatos de tu historia de desamor antes vivida, yo te daba el consuelo que necesitabas para mirar hacia adelante, y jamas te lo reproche porque se que a todos nos han roto el corazón y se cuanto duele. 

Con el tiempo de mi boca salio el primer te quiero, no te imaginas lo difícil que fue para mi expresar palabras de afecto tan grandes, por lo general siento primero y después vienen todas esas palabras pero me toma tiempo soltarlas al aire. Tu no respondiste nada, pero fui paciente.

Siempre di lo mejor de mi en aquellos instantes, te apoye en otros momentos difíciles de tu vida, te di mi mano amiga des interesadamente, aun sabiendo cuanto sentía por ti, jamas te presione para que me vieras de otra forma, yo solo estaba allí para ti sin condiciones.

Todo el tiempo te decía que te quería aun sin obtener una respuesta, pasado el tiempo me dijiste: ¡también te quiero! no sabes cuan intenso fue para mi ese momento.  

Ese te quiero abrió nuevas puertas, y pasadas las semanas luego de tu afable declaración decidiste comenzar a salir conmigo, ¡que bonito fue!

Compartimos todo, la mente se quedo sin ideas, dejamos fluir todos nuestros pensamientos y convertimos cada deseo en un hecho. Nada nos detuvo.

No paso mucho tiempo antes de que me dijeras que tenias que irte, aun cuando había acomodado mi vida entera para que te quedaras te fuiste, un día antes de que te marcharas te lo había hecho fácil y te dije que te fueras, ya me había dado cuenta con ciertas actitudes de que no querías estar ahí, en ese punto, en esa vida juntos, y yo estaba jugando mi ultima carta viendo si realmente serias capaz de abandonarme, y así fue.

Tal como suponía, luego de irte me culpaste, porque según tu era lo que yo quería, para ese momento ya yo no sabia que hacer con tanta tristeza.

Luego de un tiempo yo decidí seguir con mi vida, conocí a alguien mucho menor que yo, gracioso, inteligente, con un gusto exquisito para la comida y la música, jugaba al fútbol, sabia bailar y fumaba demasiado para mi gusto, el comenzó a leer mas libros por mi y yo comencé a reír mas por el. ¡Encontré un amigo de canciones!

Tu  te sentías demasiado seguro, pensabas que al irte yo correría detrás de ti, y buscaría la forma de convencerte de que regresaras, pero yo ya no quería verte, saber de ti o tan siquiera escuchar tu voz, no sabes todo lo que había arriesgado por ti y me habías dejado tirada como quien olvida un paraguas en una tienda de bufandas. ¡Que ilógico!

Así que te ignore por años, y comenzaste a escribirme sin descanso, tus cartas ya me aburrían, mi buzón siempre estaba copado de papel manchado con tus letras y a mi no me importaba ninguna de tus palabras, para mi todas eran mentiras. Jamas te di una respuesta y jamas te cansaste de escribir.

yo comencé a salir con alguien de la escuela, pase momentos gratos y compartimos muchas charlas, hubieron algunos besos pero nada mas paso, no fue necesario largo tiempo, rápidamente me di cuenta de lo fugaz que terminaría siendo una posible relación entre nosotros, demasiada inmadurez seguida de prepotencia, así que seguí mi camino.

Tu seguiste escribiendo, y yo por fin respondí, te dije que ya no te amaba, que estaba feliz sin ti, pero tu solo me dijiste que no podías vivir sin mi, que no veías tu existencia sin que yo estuviese allí, así que te abrí mi vida para que habitaras en mi, y resulta que hoy en día solo te vengas de mi, dándome tu desprecio una vez que te dije que si, que si te perdonaría por haberme dejado así, no importa yo te perdono, yo se que también te herí, no te preocupes yo nunca haré nada para dañarte a ti, yo no se de venganzas yo no respondo así, lo único que si te digo es que me perdiste a mi, y esta vez es para siempre eso te pesara hasta el fin, porque a pesar de tu maltrato yo nunca me aproveche de ti, te tendí mi mano amiga y hasta donde pude te hice feliz, te complací en la cama, y hasta poemas te escribí, para que terminaras hablando con tal desprecio de mi, diciendo que era una puta, desgraciada e infeliz, que solo quería tener hombres que se aprovecharan de mi, que me llevaran a la cama porque me encantaba un desliz, no importa yo te perdono, es obvio que nunca sabrás, que lo único que esperaba era ser tuya y de nadie mas.

En todo este tiempo estuve sola, yo jamas me entregue, aquellas veces en que fui tuya, a ti solo a ti, te ame. 





 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Conectando 🔌

Pudiste