Lo que resulta de un picnic
El cariño nace de situaciones espontáneas, hay muchas maneras de querer, pero forzar las cosas no te llevarán al edén.
Puedes dar de ti siempre lo mejor y no quiere decir que intentes ganarte algún corazón. Hay veces que el corazón está cerrado y es difícil quitarle el candado.
Las personas están acostumbradas en la amistad a no dar la talla, no se dan cuenta que con su irreverencia no ganarán batalla.
Necesito mucho hacer un buen amigo, alguien en quién confiar, que no desee un beso mío ni porque esté en el Central Park, quiero poder hablar con alguien que me cuente de su día, que le importe más desahogarse que mi compañía.
Ayer invité a un amigo a hacer un pícnic y me dijo que no, concluyó: "que ya mi amistad no quiere", que necesitaba "tocar", que ambos podemos hacer un pacto, de dejar que nuestros cuerpos "entren en contacto".
Le dije: de verdad yo no quiero, siempre he sido tu amiga y tú mi compañero, lamento no corresponderte, prefiero hacerte gosting que sucumbir a tu deseo.
La cuestión no se trata de que el sea un don Juan, sino que en mi vida parece que las cosas funcionan mal. Cuando ando buscando algo no llegan caballeros, hoy que ya no me importa hasta el vecino tiene un letrero.
Cualquier parecido con la realidad
es tan solo coincidencia

Comentarios
Publicar un comentario