Viaje de tren
Hoy desperté de un sueño en donde tú y yo estábamos juntos, es inevitable sentir una sensación fascinante luego de la experiencia de haberte soñado, verte, tenerte, es todo para mi, sin importar las circunstancias, tenerte cerca, es especial, será porque el tiempo que te tuve no me fue suficiente. Me faltó mucho más a tu lado. Así lo siento.
En el sueño, se hizo posible el reencuentro que tanto esperamos, hacíamos ese viaje que imaginamos aún cuando cada quién estaba a kilómetros de distancia del otro. Nos fuimos en tren no sé a qué destino, tampoco me importaba, sólo podía ver esos ojos que me enamoran con su brillo tan deslumbrante, en el viaje yo andaba con muletas pues tenía una pierna fracturada, no me preguntes como pasó, no tengo idea, aún así con mi extremidad rota estaba en el tren contigo, imagínate, no había ninguna excusa para no estar a tu lado. Era el lugar y el tiempo correcto con la persona correcta, así lo sentía.
Lo siguiente que recuerdo era estar dándote mi cariño, tocando tu rostro, mirándote suavemente, pero tú mal carácter apareció de la nada en medio del viaje, me trataste con indiferencia en el camino, no sé si con la intención de que no fuera tan melosa.
Me habías dicho que eras cariñoso estando cerca de la persona que amabas, pero yo no lo sentí así, por lo que dudé por un segundo si yo realmente era la mujer a quién realmente querías a tu lado en ese momento.
Me dijiste muchas veces que era yo, pero en muy pocas oportunidades sentí que lo fuera, tuve ausencia de ti en todo el camino, sin embargo acepté tu comportamiento porque sabía que así eras tú, y así, yo te amaba. Para romper la tensión fui y me senté en otra parte del tren para darte tu espacio, y te escribí un mensaje de texto diciéndote que te amaba, tú contestaste: "también te amo". Eso era raro, ¿cómo podías amarme pero ser ante mi tan indiferente?
Se que mi corazón realmente enloquece contigo, porque no necesito cambiarte para amarte, te acepto y te respeto justo como eres, a pesar de tu voluntad de quererme cuando quieres, o cuando lo necesitas, o cuando te sientes sólo, a pesar de los días malos, sigo valorando tu presencia en mi vida, de la forma que sea, aún estás presente en mi, quizás no lo merezcas, y quizás en algún momento deje de ser así, pero siempre mantengo una mínima esperanza de que si un día en verdad podemos estar juntos, no será como en mis sueños, sino que al contrario será una experiencia inédita, nuestro amor será equilibrado y recíproco en todas sus formas. Supongo que de eso se tratan los sueños en si, de creer, de esperanzas que no terminan, es eso lo que nos motiva y nos aferra a la vida, pequeñas chispas que nos encienden.

Comentarios
Publicar un comentario